
Ya hablamos en otra entrada del blog sobre la ficción especulativa. Dentro de la ficción especulativa se podrían incluir, entre otras, las novelas de ciencia-ficción. Muchas de ellas son novelas distópicas. Pero, ¿qué es un distopía? En este artículo hablaremos de utopía y distopía, y citaremos algunos ejemplos literarios de novelas distópicas.
Utopía y distopía. Origen de los términos.
El término utopía fue acuñado por el escritor británico Thomas More, conocido en España como Tomás Moro, en su obra Utopía (1516).
El origen etimológico de la palabra utopía no está claro. Algunos relacionan el término con eutopia, derivada del griego ευ- (bueno o bien) y τόπος (lugar), que significa “buen lugar”. Se opondría así a la palabra distopía, que proviene del latín moderno dystopiase, y del prefijo del griego antiguo δυσ- dys- ‘dis-‘, prefijo de sentido negativo que, cuando precede a la palabra utopía significaría “mal lugar”.
Aunque la interpretación más extendida de la palabra utopía afirma que es el resultado de unir los vocablos griegos οὐ (no) y τόπος (lugar), pudiéndose traducir de forma literal como “no lugar”, es decir, un lugar que no existe. En ambas hipótesis las interpretaciones estarían directamente relacionadas con la utopía de Tomás Moro, una isla hipotética, irreal o ficticia donde se describe un sistema político, legal y social perfecto.
Qué es una utopía. Definición. Características de las utopías.
Una utopía es un mundo perfecto, un mundo ideal, al menos en apariencia. Se caracteriza por presentar sistemas de gobierno pacíficos y seguros. Estos gobiernos proporcionan a los miembros de sus sociedades igualdad y acceso a recursos como salud, empleo o educación, etc. Siempre dentro de un contexto de idealismo e innovación. En las utopías, los mayores problemas que causan los conflictos se han solucionado: ya no hay guerra, enfermedad, pobreza o desigualdad.
En el argumento de las novelas utópicas, aunque no en todas, es frecuente que un grupo más iluminado ayude a dirigir a la sociedad hacia un mundo mejor, como en Fin de la infancia de Arthur C. Clarke. Esta idea también puede encontrarse en el desenlace de algunas novelas distópicas (Fahrenheit 451).
La ficción utópica se utiliza con frecuencia como sátira o crítica social (la supuesta utopía tiene un precio). También como guía de orientación de reformas políticas en la dirección más idónea según sus autores y para la visualización de los obstáculos que existen para alcanzar esas sociedades ideales, aportando también soluciones a los problemas de la sociedad actual.
Características comunes en la mayoría de las historias utopías:
- Gobierno tranquilo
- Igualdad para los ciudadanos
- Acceso a educación, salud, empleo, etc.
- Un ambiente seguro
Sin embargo, en las utópicas es frecuente también encontrar contradicciones. La sociedad no es homogénea y puede volverse estática. Es difícil encontrar, por ello, utopías puras, siempre hay algún aspecto que rompe esa “supuesta” utopía, lo que la acerca de algún modo también a la distopía.
Novelas utópicas: utopías literarias
Como hemos mencionado, la utopía se ha empleado en la literatura para criticar los sistemas políticos y sociales mediante la creación de otros alternativos e ideales. Por ello, las novelas utópicas suelen pertenecer género de la ciencia-ficción y de la fantasía con ambientación futurística.
La novela utópica más conocida es precisamente Utopía de Tomás Moro, creador del género literario utópico, se encuentra inspirado en La República de Platón, donde se describe cómo alcanzar una sociedad perfecta según los ideales del filósofo.
Otros ejemplos de obras utópicas son Una Utopía Moderna (1905) de H. G. Wells, la ya citada El fin de la infancia (1953) de Arthur C. Clarke o La Isla (1962), de Aldous Huxley, contrapunto de su novela distópica Un mundo feliz (1932).
Se considera una utopía la novela Nunca me abandones de Kazuo Ishiguro. En ella se describe una supuesta sociedad utópica donde, aunque existen enfermedades, la esperanza de vida es muy alta debido a la existencia de los donantes, jóvenes estériles creados expresamente mediante clonación para servir como donantes de órganos en el futuro. Una novela muy emotiva envuelta en una prosa exquisita que, si no la has leído, te recomiendo sin duda alguna.
Aprende estas y otras técnicas narrativas en nuestros cursos de escritura online.
Qué es una distopía. Definición. Características.
Una distopía, por el contrario, es un mundo en el que nada es perfecto. Los problemas que plagan nuestro mundo a menudo son aún más extremos en las historias y novelas distópicas.
En contraste con las utopías, las distopías tienen características muy distintas:
- Generalmente un control opresivo gobierno o no gobierno
- Pobreza extrema para todos, o una gran brecha entre los personajes más ricos y los más pobres
- Control del pensamiento de los individuos a través de la propaganda
- Pensamiento librepensador e independiente prohibido.
- La vigilancia y el orden son una prioridad
Novelas distópicas: distopías literarias
Las historias distópicas son mucho más populares entre los escritores porque, por su propia naturaleza, son fuentes de conflictos.
Entre las novelas distópicas clásicas destacan Un mundo feliz de Aldous Huxley, 1984 de George Orwell y Fahrenheit 451 de Ray Bradbury, obras que hoy en día continúan siendo un referente. Obras anteriores a estas tres podríamos citar la novela Nosotros (1924) de Yevgueni Zamiatin y la película Metrópolis (1927) guionizada por Thea von Harbou.
Entre las distopías cabe mencionar la obra Swastika Night (1937) de Katherine Burdekin, escrita bajo el pseudónimo de Murray Constantine, como una distopía precursora de la crítica feminista. Dentro de esta temática destacan otras distopías conocidas, como El cuento de la criada (1985) de Margaret Atwood que ha sido recientemente llevada a la televisión. Hoy día se habla de estas novelas como pertenecientes al subgénero de distopías feministas.
Entre los ejemplos más recientes de novelas distópicas podemos citar Los juegos del hambre (ciencia-ficción y aventura), de Suzanne Collins; o Divergente, de Veronica Roth. Ambas son trilogías orientadas principalmente para público juvenil, si bien la primera de ellas puede resultar interesante también para público adulto.
Algunas de las novelas distópicas, por su propia naturaleza, llevan finalmente a la destrucción del planeta y podrían incluirse dentro de la ficción apocalíptica. Aunque no todas las novelas distópicas pueden considerarse apocalípticas o post-apocalípticas. Hablaremos de la ficción apocalíptica más adelante en otra entrada del blog.

Utopías y distopías: recomendaciones de lectura
Para terminar, como imagino que a los seguidores de nuestro blog les pasa más o menos como a mí, que tenemos un listado interminable de libros pendientes de leer, entre todas las obras citadas recomendamos especialmente dos. Entre los clásicos, Fahrenheit 451 de Ray Bradbury, y entre las más recientes el primer tomo de la trilogía de Suzanne Collins, Los juegos del hambre (los otros dos tomos no están al mismo nivel). Entre las utopías, sin duda, la ya mencionada, Nunca me abandones. Si la lees, cuéntame si has conseguido contener la lagrimita cuando llegues al desenlace.
Si has leído alguna de estas utopías o distopías, puedes dejarnos un comentario. Si lo prefieres, también puedes enviar tu reseña del libro para publicarla en nuestro blog literario en el apartado de libros recomendados.
Siempre ponéis datos interesantes y útiles. Me encanta el blog.
Para más literatura podéis pasar también por mi blog Mislibrosdebolsillo en blogspot.com.
Gracias, muy didáctico.
Muy buen post, me aclaró muchos conceptos