
Tiffany Shlain en este corto de AOL titulado El futuro empieza aquí, propone diez fases del proceso creativo que pueden ser útiles a la hora de enfrentarse a la escritura de un texto literario.
Estas fases son las que ella misma ha experimentado en su proceso de creación, pero lo cierto es que cada artista puede tener su propio método. Puedes poner a prueba y experimentar con el tuyo propio. Una vez tengas claro que te funciona, que te funciona a ti, procura ponerlo en práctica siempre que puedas, especialmente cuando estés atascado o bloqueado.
Estas son las diez fases del proceso creativo para Shlain:
1) LA CORAZONADA. Todo proyecto comienza con una corazonada y deberás actuar en consecuencia. Es un riesgo total, porque estás a punto de saltar de un acantilado, pero tienes que ir a por ello, si crees en ella.
Por otro lado, el gran esfuerzo que supone realizar todo el proceso creativo hace que no se deba simplemente comenzar por una corazonada. Hay un montón de formas con las que puedes explorar rápidamente una idea para ver si va a ser potencialmente viable o una completa pérdida de tiempo antes de decidirse a saltar al vacío. El salto no tiene por qué ser completamente a ciegas. Está claro que siempre va a haber un riesgo debido a un conjunto de incógnitas, pero antes de eso siempre puedes tomar una decisión racional, una vez sopesados los riesgos y las recompensas.
A la hora de valorar su viabilidad, no se trata solo de tener en cuenta el posible éxito empresarial, se trata también de pensar en tu propia felicidad creativa. Un proyecto puede ser bien recibido por los demás y tener buenas perspectivas, pero puedes llegar a odiarlo porque tú no creas en él o simplemente porque a ti no te resulta lo suficientemente interesante.
2) HABLA DE ELLO. Cuéntaselo a tu familia, a tus amigos, a su comunidad… Ellos son los que van a apoyarte en todo ese viaje lleno de peligros que implica el proceso creativo, así que involúcralos, involúcralos.
Pero tampoco hables de ello antes de tiempo. Por mi experiencia, cuando una persona habla sobre un proyecto antes de que haya realmente comenzado, es menos probable que vaya a seguir adelante. La explicación está en nuestra psicología del logro. Al hablar acerca de algo con los amigos y la familia —las personas que más te apoyan—se corre el riesgo de recibir suficiente retroalimentación positiva a tus maravillosas reflexiones e ideas que esa información se convierte en una especie de logro o satisfacción; un logro que muy pronto se siente como un fin en sí mismo, que puede llegar a ser adictivo. Así, tal vez trate de hacer algo sobre tu proyecto antes de hablar de él y nunca antes de tiempo buscando un refuerzo positivo por algo que todavía no has empezado.
3) LA ESPONJA. Voy a ver un montón de exposiciones de arte, veo un montón de películas, y leo vorazmente… De ese modo, estoy absorbiendo ideas y tratando de formular mi propia idea sobre un tema.
Tal vez deberías buscar la experimentación en forma aislada de la norma vigente. Tal vez deberías intentar blindarte a sí mismo de las tendencias actuales, solo por un poco, para ver si puedes acercarte a su tema desde un ángulo fresco. Pero cuanto más sigues a los demás y tratas de atiborrarte con la inspiración del trabajo de otras personas, más probabilidades hay de empezar regurgitando cosas sin siquiera saber de dónde esas cosas vinieron. Si estás habituado a las tendencias, la manera de pensar de los demás se convierte en la forma predeterminada natural (sin que ni siquiera seamos conscientes de ello).
4) CONSTRUIR. Me encanta el “director” del mundo cinematográfico porque tiene algo de “construcción/fabricación” en ella. Mi equipo y yo estamos dirigiendo… la construcción de una armadura, la arquitectura para el proyecto.
5) CONFUSIÓN. Corazón de la oscuridad. Bosque de fuego, la duda, el miedo … Superar la fase de confusión es difícil y muy duro, pero cualquier proyecto mejora infinitamente después de haber sacado fuera todos mis miedos. Todo problema encuentra su solución.
6) UN PASO ATRÁS. Tómate un respiro. Literalmente aléjate del proyecto. Déjalo reposar, no lo veas ni pienses en él durante un tiempo.
7) EL “SANDWICH LOVE”. Para lograr una retroalimentación constructiva, siempre hay que acurrucarse en el amor, porque somos humanos, y somos vulnerables… Establece expectativas dependiendo de dónde estés en el proyecto, a continuación, formúlate preguntas tal y como se constituiría “el sándwich de amor”. En primer lugar, ¿qué es lo que funciona bien en tu proyecto para ti? Después, ¿qué es lo que no funciona para ti? Luego, otra vez, lo que funciona para ti. Es mejor hacerte tú mismo las preguntas. Si preguntas a la gente para lograr una retroalimentación, puede que vayan directamente a la yugular.
8) EL AVANCE PREVIO. Si te paras a analizarlo, verás que tu proyecto que tendrá muchos pequeños avances, y hay que celebrar esos avances, sobre todo cuando nos acercamos al final, porque eso avances van a llevar al gran avance.
9) REVISA TUS NOTAS. Siempre lo hago a lo largo del proyecto, pero especialmente durante la última recta final. Vuelvo a revisar todas mis notas y siempre encuentro una pista, el eslabón perdido que lleva todo de vuelta a casa.
10) SABER CUÁNDO HAS TERMINADO.
Con frecuencia, los creativos nunca quieren dar por terminado un trabajo. Algunos artistas suelen ser muy perfeccionistas. Pero hay que aceptar siempre hay un momento en que uno debe decidirse a mostrar o entregar su trabajo, de que ha llegado la hora de que empiece a volar solo.
Y lo más importante de todo: disfruta del proceso.
Fuente: Ideapod.
Gracias porque me alienta para volver a levantar vuelo con un proyecto ecológico. Me da animo.
Nos alegra mucho saberlo, Xenia. Gracias por compartirlo con nosotros. Ánimo, tú puedes.